19/9/14

La venganza viste de Prada


 Ha pasado casi una década desde que Andy Sachs dejó el trabajo «por el que un millón de chicas matarían», como ayudante de Miranda Priestly en la revista Runway, un sueño que resultó ser una pesadilla. La vida de Andy ha mejorado mucho: ha montado su propia revista, que se ha convertido en un referente, y ha conocido al amor de su vida, Max Harrison, con el que está a punto de casarse. Pero el karma le juega una mala pasada y no deja que Andy se libere completamente del pasado. Pronto se da cuenta de que nada es lo que parece, ni su novio, ni su socia ni su propia carrera, y de que sus esfuerzos por construir una nueva vida la llevan de nuevo al infierno del que escapó diez años atrás. Vuelve la jefa más odiosa de la historia de las jefas odiosas. Vuelve el diablo.


Weisberg escribió esta novela porque El diablo viste de Prada fue la única que triunfó. Me parece un poco triste, la verdad. Es un libro que sobra pero que si te lo lees te entretienes un rato. Aunque claro, Andy te desesperará muchísimo.

La novela comienza diez años después de que dejara Runway. Las cosas han cambiado. Su mejor amiga es Emily, la asistente de Miranda, y tienen una revista de bodas que es bastante parecida a Runway, con el cambio de que las jefas son más decentes. Se va a casar con Max Harrison, un chico rico, de buena familia, que tiene un porcentaje de la revista de Andy y Emily. Sinceramente, desde el principio se ve que la boda es un error. 

Andy en la historia no deja de pensar en su exnovio Álex, el del primer libro, que parece también como si le hubieran metido con un calzador, de forma forzosa. Tiene dudas de su matrimonio con Max, sobre todo desde que sabe que su familia no la aprueba. Tiene pesadillas con Miranda, y nadie la entiende. Su marido ni siquiera la intenta comprender, y me parece un estúpido desde el primer momento. Me hace pensar que sólo se han casado por el dinero de él, punto. Miranda también sale, y se vuelve a meter en la vida de ellas, sobre todo cuando Andy se queda embarazada. 

La verdad es que me esperaba muchísimo más de esta novela. Pensé que me iba a encontrar algo realmente bueno, pero es una novela del montón. Dudé todo el rato de Andy, me pareció que tomaba decisiones muy estúpidas (la primera casarse con Max). Y además, se ve que el marido no es trigo limpio desde el principio pero hay cosas que no me esperaba y que me deejaba con ganas de meterles un par de tortas a todos. 

Por supuesto, es un libro entretenido de domingo por la tarde pero sobra bastante. Es obvio que lo ha hecho solo por el dinero, y no me extrañaría que hiciera una tercera parte solo por el dinero. La verdad, si tanta necesidad tenía que lo hubiera planificado un poco mejor. Los personajes no me han gustado en esta segunda novela, ni siquiera puedo salvar a alguno. La historia flojea.

Es un libro para pasar el rato pero, desde luego, hubiera sido mejor que no lo escribiera. Aunque todo sea por ese final en el que algo es como tiene que ser.

Y desde luego, eso de periodismo serio... ¿dónde se ha quedado, Andrea?

1 comentario:

Esther Sweet dijo...

Tiene buena pinta :3