4/4/15

Vidas de escritores: Caso Parker-Hulme


Anne Perry dijo en una entrevista que preferiría que la gente no hurgara la nariz en su pasado. ¿Por qué? Pues porque, cuando era una niña, asesinó a su madre junto a su mejor amiga. 
Anne Perry no se llama así. Una práctica habitual es usar un seudónimo en tus novelas, para proteger en cierta manera tu vida privada. Perry en realidad se llama Juliet Hulme.

Hulme, quien nació en Reino Unido, hija de un médico que, al ser diagnosticada de tuberculósis decidió mandarla al Caribe y a Sudráfrica por si el calor mejoraba su estado de salud. Cuando volvió con su familia tenía 13 años y su padre se había convertido en el rector de la universidad de Canterbury en Nueva Zelanda. Allí conoció a los quince años a Pauline Parker, quien tenía un año más que ella, y con quien estableció un fuerte vínculo, convirtiéndose en mejores amigas. Se cree que entre ellas hubo algo más que una simple amistad aunque Hulme nunca lo ha reconocido.

En junio de 1954, los padres de Hulme se estaban separando y consideraban que la relación entre su  hija y Parker era algo que debían cortar por lo sano, así que decidieron que Juliet debía irse a Sudáfrica con un pariente, y así distanciarse de su amiga. Ellas no querían ser separadas y Hulme pidió que fueran las dos juntas pero la madre de Pauline se negó. Y al no lograr convencerla decidieron matarla y hacer que pareciera un accidente.

El 22 de junio de 1954, Pauline y Juliet llevaron a Honora Rieper, la madre de Pauline, a dar un paseo  por el parque Victoria en la ciudad de Christchurch, donde vivían. Cuando estaban por un camino solitario, Juliet tiró una piedra de ornato y cuando volvieron le dijeron a Honora que la recogiera. Cuando se agachó, Pauline golpeó a la madre con la mitad de un ladrillo enfundado en una media. Las dos empezaron a atacarla, pensando que con un par de golpes valdría, pero tuvieron que darle 45 ladrillazos hasta matarla. Tras el asesinato corrieron en busca de auxilio a la tienda de té en la que habían estado antes. Los propietarios acudieron en su ayuda y ellas dijeron que la madre se había caído. Cuando encontraron el cuerpo, este tenía golpes en cabeza, cuello, cara y dedos. El arma la encontraron, fácilmente, en el bosque. Los policias registraron las habitaciones de las niñas y al leer sus diarios íntimos descubrieron que llevaban tiempo planeando el asesinato.

Pauline y Juliet fueron llevadas a juicio en Christchurch en 1954 y fueron declaradas culpables el 29 de agosto. Al ser demasiado jóvenes para recibir la pena de muerte, fueron sentenciadas y condenadas a ser encarceladas. Fueron liberadas unos cinco años después con la condición de que nunca jamás volvieran a mantener contacto entre ellas.

Juliet, al ser liberada, se cambió el nombre a Anne Perry. Regresó a Inglaterra y se fue a vivir con su madre a Potmahomack, un pueblo escocés, y se convirtió en la escritora que es hoy.

Pauline se cambió el nombre a Hilary Nathan y tras vivir vigilada en Nueva Zelanda por las autoridades, se mudó a Inglaterra. Ingresó en un convento y se convirtió en devota. Actualmente reside en Inglaterra, en las Islas Orcadas.

Ninguna de las dos se casó ni tuvo hijos.


PD: esta semana no hay reseña porque no he terminado de leer ninguna novela y ando liada con las procesiones. La semana que viene vuelve la normalidad. Buenas vacaciones.

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