4/5/15

El mar de la tranquilidad

La antigua prodigio del piano Nastya Kashnikov solo quiere dos cosas: terminar el instituto sin que nadie conozca su pasado y conseguir que el chico que se lo arrebató todo -su identidad, su espíritu, sus ganas de vivir- pague por lo que hizo. La historia de Josh Bennett no es ningún secreto. Cada persona a la que ha amado ha sido arrancada de su vida, y a los diecisiete años no le queda nadie. Ahora lo único que quiere es estar solo. Y parece que la gente comprende que no necesita compañía. Todos excepto Nastya, la misteriosa chica nueva del instituto, que poco a poco irá acercándose a él. Pero cuanto más llega a conocerla Josh, mayor es el enigma. A medida que su relación se intensifica, las preguntas sin respuesta salen a la luz y él comienza a preguntarse si alguna vez sabrá quién es Nastya en realidad, o incluso si quiere descubrirlo.

Este fue uno de los libros que mi madre me regaló por el día del libro y confieso que en un principio no pensaba comprármelo, pero decidí darle una oportunidad, a pesar de no gustarme nada su portada y de no leerme la sinopsis. ¡Y no veáis cómo me alegro de haberlo hecho! 

Hacía tiempo que no me gustaba tanto los dos protagonistas de una misma novela, y es que sí, me han encantado los dos. Sí, los dos. ¿Cuándo ha pasado eso? Pues pocas veces. En esta historia conocemos a Nastya Kashnikov, que os aseguro que os hará sentir el dolor, la desesperación y la furia que se queda dentro de ti cuando vives una experiencia tan dramática como la de ella. Nastya no habla, un día se levantó y decidió que no volvería a decir ninguna palabra. Josh Bennett en cambio es el hombre que no se apega a nadie porque acaban desapareciendo, así que decide estar solo y no hablar con nadie a no ser que le dirijan otros la palabra, mientras se dedica a sus labores con la madera, con la que hace auténticas obras de arte. Un día, ella da con el garaje de la casa de Josh, donde ya ha estado aunque no sabe cuando, y a partir de ahí empiezan una extraña relación donde lo único que hacen es apoyarse el uno al otro no hablando de nada. Poco a poco van surgiendo los sentimientos que ambos quieren evitar, de una forma muy natural y sin causarte caras raras. Para mí fueron personajes muy reales, parecía que podía conocerlos mañana en el supermercado de la esquina de la calle de la cuesta porque de verdad os digo que están muy bien desarrollados. Los capítulos se alternan (uno es bajo el punto de vista de ella y otro de él) y se complementan el uno al otro, no hay repeticiones de los hechos, sino que va avanzando y cada trozo lo ves desde un punto de vista. 

 En la historia también tienen su cierta importancia los personajes secundarios, y a pesar de estar en un segundo plano también están muy muy bien desarrollados. Drew es el mejor amigo de Josh y adoraba cuando salía porque siempre acababa consiguiendo que me riera. La familia de Drew en el fondo, a pesar de la hermana, es maravillosa y tiene sus cosas buenas y malas, lo que provoca que pienses que son tus vecinos. Y Clay, el adorable Clay, es maravilloso cada vez que sale y tiene cierto papel en la historia que es precioso. 

He leído en algunos blogs que al principio es un poco cuesta arriba el libro pero para mí no ha sido así en absoluto, me he enganchado desde el principio y no pude soltarlo en ningún momento porque necesitaba saber qué pasaba. El misterio de la trama te lleva a seguir leyendo página tras página y a desear descubrir el asunto. Además, tengo que decir que está escrita de una forma tan bonita que ayuda muchísimo a seguir la lectura sin poder parar. De verdad os lo digo, que yo seguía y seguía y necesitaba más. Y el principio no ayuda en absoluto a parar.
Y lo siento, pero tengo que decir esto porque lo tengo en mi corazoncito y es una de esas cosas que hay que decir y que estoy segura de que le haría sonreír: POR QUÉ NO HAY JOSH BENNETT REALES. De verdad, hacía tiempo que no veía a un personaje tan tan TAN bueno en una historia, porque sí, porque es bueno, y sufre, y aguanta muchísimo, y es un cielo, y es maravilloso. Y es injusto que no exista.

 Algo que tengo que señalar en esta historia es que las relaciones amorosas no son de esas estúpidas donde no hay ningún respeto entre ellos y cómo me ha alegrado eso. Tampoco hay triángulo amoroso y eso es aún más maravilloso porque el mundo necesita relaciones reales, que no parezcan hechas con una plantilla. Y también existe una buena amistad, de esas buenas buenas donde no te parece que sea algo falso y artificial. Mientras leía yo me imaginaba a Drew y a Josh correteando por el jardín con cinco años (sí, serían adorables), así que imaginad lo bonito que es todo para que yo me ponga a imaginar cosas así.

 En resumen, que El mar de la tranquilidad es una preciosidad, deberíais leerlo y no sé qué  hacéis que no lo tenéis ya. De verdad. Que es imposible que sea más bonita.

  

1 comentario:

Esther Sweet dijo...

Hola! A mi no me llama mucho pero lo leeré algún dia ;)
Un beso <3