18/12/15

El discurso que dio Chimamanda Ngozi Adichie (fragmentos)

Esto es parte del discurso que dio para TED. Podéis ver el discurso entero AQUÍ o compraros AQUÍ el discurso. Os lo recomiendo leerlo entero.
(...) Okuloma era una persona con la que discutía, reía y hablaba de verdad. También fue la primera persona que me llamó feminista. Yo tenía unos 14 años, estaba en su casa, discutiendo, ambos enfadados con la información mediocre de unos libros que habíamos leído. No recuerdo particularmente sobre qué trataba la discusión, pero recuerdo que mientras hablaba y hablaba, Okuloma me miró  y dijo: Sabes, eres feminista. No fue un cumplido. Me di cuenta por su tono de voz, ese mismo tono que usarías para decir algo como "eres un partidario del terrorismo". No sabía lo que significaba exactamente 'feminista' y no quería que Okuloma lo supiera. Así que lo dejé pasar y seguí discutiendo (...) Adelantémonos a unos años después, escribí una novela acerca de un hombre que, incluyendo otras cosas, golpea a su esposa. Cuando estaba promocionándola en Nigera, un periodista con buenas intenciones me dijo que quería aconsejarme (...) me dijo que la gente decía que mi novela era feminista y me aconsejó, mientras movía la cabeza tristemente, que nunca debería llamarme feminista porque las feministas son mujeres infelices que no pueden conseguir maridos. Así que decidí llamarme a mí misma "una feminista feliz". Luego una mujer académica nigeriana me dijo que el feminismo no era nuestra cultura, que el feminismo no es de África y que yo me llamaba feminista porque estaba corrompida por libros occidentales (...). Puesto que el feminismo no era de África, decidí que ahora me llamaría "una feminista africana feliz". En algún momento, era una feminista africana feliz que no odia a los hombres, a la que le gusta el pintalabios, y que se pone tacones para ella misma , y no para los hombres. Por supuesto, mucho de esto era en broma. Pero la palabra "feminista" es una carga pesada, negativa: odias a los hombres, los sujetadores, la cultura africana, esa clase de cosas. (...) 

(...) Mi amigo Louis me decía "No sé qué es lo que quieres decir con que las cosas son diferentes o más difíciles para las mujeres. Tal vez en el pasado, pero no ahora" (...) Una noche en Lagos, Louis y yo salimos con unos amigos, y para los que conocen Lagos, hay una cosa maravillosa y particular allí: los hombres enérgicos que rodean los establecimientos y que dramáticamente te "ayudan" a aparcar tu coche. Estaba impresionada con la teatralidad del hombre que nos encontró un sitio para aparcar esa noche, así que cuando nos íbamos, decidí darle propina. Abrí la cartera, metí la mano, saque mi dinero, que había ganado con mi trabajo, y se lo di al hombre. Y él, este hombre que fue muy agradable y feliz, cogió mi dinero, se giró hacia Louis y dijo "gracias, señor". Louis me miró sorprendido y me preguntó "¿por qué me lo agradece a mí? Yo no le he dado el dinero". Entonces lo entendí al ver la cara de Louis. El hombre creyó que el dinero que yo tenía provenía de Louis porque es un hombre.

Ahora, los hombres y mujeres son diferentes.Tenemos distintas hormonas, distintos órganos sexuales, tenemos distintas habilidades biológicas; las mujeres podemos tener bebés y los hombres no... al menos no todavía. Los hombres tienen testosterona y, en general, físicamente son más fuertes que las mujeres. Ligeramente, hay más mujeres que hombres en el mundo, cerca del 52% de la población mundial es femenina. Pero la mayoría de posiciones de poder y prestigio están ocupadas por hombres (...) Y esto tenía sentido hace mil de años, porque los seres humanos vivían en una sociedad donde la habilidad física era el atributo más importante para sobrevivir (...). Pero hoy en día vivimos en un mundo bastante diferente. La persona con más probabilidad de ser el líder no es el más fuerte, sino la persona más creativa, inteligente e innovadora, y no existen hormonas para esos atributos. Un hombre tiene la misma probabilidad que una mujer de ser creativo, inteligente e innovador. Hemos evolucionado, pero para mí parece que las ideas sobre el género no lo han hecho. 

Hace algunas semanas, caminaba por el lobby de uno de los mejores hoteles nigerianos. Un guardia en la entrada me paró y me hizo preguntas molestas porque tienen la suposición automática de que una mujer nigeriana caminando por un hotel sola es una prostituta (...). Cada vez que voy a un restaurante nigeriano con un hombre, el camarero atiende al hombre y a mí me ignora. (...) Cada vez que me ignoran me siento invisible (...). Quiero decirles que soy tan humana como un hombre y que tengo el mismo valor de reconocimiento. Esas son cosas pequeñas, pero las pequeñas cosas son las que más duelen.

(...) Debemos criar a nuestras hijas de forma diferente, también debemos criar de otra forma a nuestros hijos. Les hacemos un gran daño a los niños por cómo les educamos, reprimimos la humanidad de los niños, definimos la masculinidad de una forma muy estrecha. (...) Les enseñamos a los niños a tener miedo del miedo, les enseñamos a los niños a tener miedo de la debilidad y de la vulnerabilidad. Les enseñamos a ocultar sus verdaderas personalidades porque ellos tienen que ser, como se dice en Nigeria, ¡hombres duros! En la escuela secundaria, un chico y una chica, ambos adolescentes y ambos con la misma cantidad de dinero, saldrían y se esperaría que el hombre siempre pagase para demostrar su masculinidad. (...) ¿Qué pasaría si ambos, chicos y chicas, aprendieran a no ensalzar la masculinidad con dinero? ¿Qué pasaría si la actitud no fuera "los chicos deben pagar", sino "quien tenga más, debe pagar"?  (...) Les enseñamos a las chicas a retraerse, a hacerse más pequeñas. Les decimos a las niñas: "Puedes tener ambición, pero no demasiada. Debes ser exitosa, pero no muy exitosa sino serás una amenaza para el hombre. Si eres la que aporta el dinero en tu relación con un hombre, debes fingir que no, especialmente en público, si no lo vas a emascular/castrar". (...) Un conocido nigeriano me preguntó una vez si estaba preocupada de que un hombre estuviese intimidado por mí. No estaba preocupada en absoluto. De hecho, no se me había ocurrido, porque un hombre intimidado por mí es exactamente el tipo de hombre que no me interesaría.

(...) Porque soy mujer se espera que aspire al matrimonio. Se espera que tome decisiones en mi vida siempre teniendo en mente que el matrimonio es lo más importante. Ahora, el matrimonio puede ser algo bueno, puede ser una fuente de alegría, amor y apoyo mutuo. Pero, ¿por qué les enseñamos a las mujeres a aspirar al matrimonio y no les enseñamos a los chicos lo mismo? (...)  A una mujer de cierta edad que no esté casada nuestra sociedad le enseña a verlo como un profundo fracaso personal. Y a un hombre de cierta edad que no esté casado, solo pensamos que no ha conocido a la adecuada.

Es fácil para nosotros decir: "Oh, pero las mujeres pueden simplemente decir que no a todo esto". (...) El lenguaje del matrimonio es frecuentemente un lenguaje de propiedad, y no un lenguaje de asociación. Usamos la palabra "respeto" para identificar algo que las mujeres muestran al hombre, pero no algo que el hombre muestra a la mujer. Hombres y mujeres en Nigeria dirían "lo hice por la paz de mi matrimonio". Ahora, cuando los hombres lo dicen es normalmente por algo que no deberían hacer de todas maneras (...). "Mi mujer dijo que no puedo ir al club cada noche, así que por la paz de mi matrimonio solo voy los fines de semana".  Cuando una mujer dice "lo hice por la paz de mi matrimonio" generalmente está hablando sobre renunciar a su trabajo, a su sueño, a su carrera. Les enseñamos a las mujeres que, en una relación, el compromiso es lo que las mujeres hacen. Criamos a las chicas para que compitan, no por trabajos o logros —que sería algo bueno— sino por la atención de los hombres(...) Hace poco una mujer fue violada en una universidad de Nigeria. Y la respuesta de muchos jóvenes nigerianos, hombres y mujeres, fue algo como esto: "Sí, la violación está mal. ¿pero qué hace una mujer en una habitación con cuatro chicos?" Ahora, si podemos olvidar lo horriblemente inhumano de esa respuesta, estos nigerianos han sido criados para pensar que las mujeres son inherentemente culpables. Y han sido criados para esperar tan poco de los hombres, que la idea de que son seres salvajes sin ningún control es de algún modo aceptable. (...) Les hacemos sentir que por nacer mujer ya son culpables de algo.

(...) Conozco a una mujer que odia el trabajo doméstico. Simplemente lo odia. Pero ella finge que le gusta porque se le ha enseñado que para tener "buen material de esposa" ella debe de ser muy hogareña. Y luego se casó, y después de un tiempo la familia de su marido empezó a quejarse de que había cambiado. En realidad, ella no ha cambiado. Ella sólo se cansó de fingir. El problema con el género es que prescribe cómo deberíamos ser en vez de reconocer cómo somos. Ahora, imagínen, cuán felices seríamos, cuál libre sería nuestro verdadero yo, si no tuviésemos el peso de las expectativa del género. Las chicas y los chicos son innegablemente diferentes biológicamente, pero la sociedad exagera las diferencias y luego se convierte en un proceso de autocumplir. La cocina, por ejemplo. Hoy en día, las mujeres son, en general, más propensas a hacer tareas domésticas que los hombres, como cocinar y limpiar. ¿Pero por qué sucede esto? ¿Es porque las mujeres nacieron con un gen para cocinar? ¿O es porque a lo largo de los años ellas han sido socializadas para ver la cocina como su rol? De hecho, iba a decir que las mujeres tal vez nacen con un gen para cocinar hasta que recordé que la mayoría de los famosos cocineros en el mundo, a quienes le damos el elegante título de "chefs", son hombres.

(...) Conozco a una familia que tienen a un hijo y a una hija muy brillantes en la escuela, son dos niños maravillosos y adorables. Cuando el niño tiene hambre, los padres le dicen a la niña: "Ve y cocina fideos para tu hermano". Ahora, a la niña no le gusta particularmente cocinar fideos, pero es una chica y tiene que hacerlo. Pero, ¿qué pasaría si los padres, desde el principio, les enseñan al niño y a la niña a cocinar fideos? Cocinar, por cierto, es una habilidad muy útil para un chico. Nunca he pensado que tiene sentido dejar algo tan crucial: la habilidad de alimentarse a sí mismo. Yno  ponerlo en las manos de otro. Conozco a una mujer que tiene la misma carrera y el mismo trabajo que su marido. Cuando vuelven del trabajo, ella hace la mayor parte del trabajo doméstico, lo cual creo que sucede en muchos matrimonios. Pero, lo que me impactó de ellos, es que cuando el marido cambiaba los pañales del bebé, ella le decía gracias a él. Ahora, ¿qué pasaría si ella viera esto como algo perfectamente normal y natural? Que él debería ocuparse de su hijo.

(...) Si un hombre está preparándose para una reunión de negocios, no se preocupa por verse muy masculino y por ello no ser tomado en serio. Si una mujer está preparándose para una reunión de negocios, ella debe preocuparse por verse muy femenina, lo que eso dice, y si será tomada o no en serio. (...) He decidido no disculparme ya por mi femineidad ni por ser femenina. Y quiero ser respetada en toda mi femineidad porque merezco serlo.

(...) Si eres hombre y caminas dentro de un restaurante con una mujer y el camarero sólo te saluda a ti, ¿se te ocurriría preguntarle "por qué no le has saludado a ella"? (...) Algunos dirán "pobres hombres, también pasan malos momentos". Y esto es cierto (...) El género importa. Hombres y mujeres experimentan el mundo de manera diferente. Pero podemos cambiar eso. (...) La cultura no hace a la gente. La gente hace la cultura. Si, de hecho, es cierto que la humanidad de las mujeres no es nuestra cultura, entonces debemos hacerla nuestra. (...) Él tenía razón, ese día hace tantos años, cuando me llamó feminista. Soy feminista. Y cuando miré esa palabra en el diccionario ese día decía:

Feminista: una persona que cree en la igualdad social, política y económica de los sexos.

Debemos reclamar esa palabra. Mi propia definición de feminista es: 

Un feminista es un hombre o mujer que dice: "sí, hay un problema con el género hoy en día y debemos arreglarlo, debemos hacerlo mejor". 

El mejor feminista que conozco es mi hermano Kenny. Él es un hombre agradable, guapo y amoroso,  y es muy masculino. Gracias.


PD: Un abrazo a todos, pasad  buen fin de semana. Os lo he puesto porque se ha estrenado sufragistas y es interesante como se ha evolucionado del discurso de "queremos votar" a esto, que creo que es básicamente, como dice Caitlin Moran, ser educados con todo el mundo y respetar a todos.

Fuente del discurso: https://www.youtube.com/watch?v=hg3umXU_qWc

1 comentario:

Carmelo Beltran Martinez dijo...

No conocía a esta mujer, pero suscribo sus palabras letra a letra.

Gracias por traerla.