24/2/16

El silencio de los corderos


Por si alguien no conoce aún esta historia (algo difícil teniendo en cuenta que todos años ponen la película en la televisión) os voy a hacer un breve resumen para ponernos en situación. Todo comienza cuando a Clarice Starling, estudiante en la academia del FBI, le mandan a entrevistar a Hannibal Lecter, un psiquiatra brillante y un asesino caníbal despiadado, para conseguir que colabore resolviendo un caso de un asesino en serie. Y bueno, se caen bien y a partir de ahí se dan una serie de conversaciones interesantes que puede que ayuden a Starling y al agente encargado del caso a resolverlo. 

Cuando H. me regaló el libro la verdad es que no me acordaba de que había visto la película (es lo que pasa cuando ves tantas, que ya ni sabes lo que sí y lo que no) pero comenzó a sonarme cuando empecé a leerlo. Yo no soy mucho de este tipo de novelas, siempre he preferido verlas en series (a veces en películas) pero tengo que admitiros que Hannibal Lecter es un asesino en serie que me ha fascinado siempre. ¿Por qué? Por su inteligencia. Lo inventó Thomas Harris en 1981 y, en mi opinión, es el mejor asesino en serie ficticio que habrá jamás. Hizo tres libros sobre él: El dragón rojo, El silencio de los corderos y Hannibal el origen del mal. Este es el segundo, algo que yo no sabía, pero no afecta mucho el no haberse leído el primero porque te enteras de todo. Esta novela me encantó, te mantiene atrapada de principio a fin. 

Con lo que más disfruté fue con las conversaciones que tienen Clarice y Lecter a lo largo del libro, creo que es una de las partes más interesantes. Muchas veces te quedas pensando cómo es posible que el doctor sepa tantas cosas del caso si lleva años encerrado en una prisión sin saber nada del mundo (bueno, nada no, le llevan revistas de psicología y escribe artículos), es imposible que sólo por su inteligencia sepa ciertos detalles. ¿Por qué lo sabe? ¿Cómo? Además, las referencias que hacen mientras hablan, las vueltas que dan incluso a las cosas más simples, el tono, la cercanía, esa tensión que se palpa entre las páginas...  es algo impresionante. Siempre me ha fascinado el poder que tienen las palabras escritas de hacerte sentir mil cosas y Harris desde luego consigue estremecerte muchas veces, otras confundirte, ponerte en tensión...

El caso también es entretenido, aunque para los que vemos muchas series de policías es uno más (si veis Mentes criminales estaréis acostumbrados a algunas salvajadas, ¿no? Que ahí están todos los locos) pero en este caso no las tienes todas contigo de si van a atraparle, si van a salvar a la víctima, si van a dar ese giro que escasas veces dan en las series y hasta casi el final no lo sabes. Aunque más que en el caso, El silencio de los corderos se centra más en Hannibal y Clarice, en su extraña relación, en su forma de ver el mundo, en el pasado de ella, en la información por otra información. Eso sí, el caso aun así es muy interesante y a raíz de este se trata un tema, que no puedo decir cuál es porque sería un spoiler del tamaño de una catedral, de una manera que me ha gustado bastante. El asesino de esta novela te da un mal rollo y unas ganas de no cruzártelo jamás por la calle impresionantes porque tiene su miga el asunto.




También es interesante cómo ven los demás a Clarice. Para la mayoría es simplemente una chica guapa, y en cierta manera Harris hace una crítica de esto en el libro (o así lo vi yo). Mandan a Clarice a hablar con Lecter porque es la típica chica guapa con buen físico y creen que así caerá en la trampa y colaborará con ellos. Se lo hace saber el señor de la cárcel siempre remarcándole su físico en cada visita, Lecter también lo menciona pero en cuanto habla con ella se da cuenta de lo inteligente que es y por eso, simplemente por esa inteligencia, le agrada ella y permite sus visitas, le habla y no trata de hacerle nada, no como al resto de los que lo han intentado. Es algo que me gustó, ¿no? Esa crítica a "eres más que un cuerpo, también eres un cerebro" y lo demuestra a lo largo de toda la novela, porque en esa época tenías que estar siempre demostrando a los demás que eres algo más. Incluso el inspector que le pidió ayuda acaba valorándola como una mujer que puede ayudar, que es fuerte e inteligente, y no una mujer que simplemente sirve para seducir a un asesino y que no tiene nada más que ofrecer. 

En definitiva, El silencio de los corderos ha sido una novela maravillosa, me ha atrapado y fascinado. Creo que es una de esas novelas que la gente debería leer porque merece muchísimo la pena tanto por las conversaciones, que tanto me han gustado, como por el caso y ese juego psicológico que hay a lo largo de todo el libro (tan propio de mi querido Hanníbal). 





PD: Voy a entrevistar a Ben Brooks y estoy que no me lo creo. Así que su entrevista prontito estará en el blog :)

2 comentarios:

Espe dijo...

No sabia que tenia libro así que gracias por la reseña.
Un beso

Miss Darcy dijo...

Ojalá solo por curiosidad lo leas porque es buenísimo (te adelanto que uno de la trilogía no acaba igual que la película). Un abrazo enorme