1/3/16

Ciudades que quiero visitar


Hace años que quiero ir a Edimburgo y no es por J.K Rowling —qué fuerte, una persona no quiere ir a esa ciudad por la famosa escritora. ¿Por qué, os preguntaréis? ¿Qué hay allí para que tengas tantas ganas de ir desde hace tiempo? Una ciudad subterránea. Y ahora es cuando me decís "querida, eres claustrofóbica y por eso no bajaste a las catacumbas en Roma". Lo sé, pero estoy loca, que tengo un vértigo que me muero y subí a la cúpula en Roma, en plan loca de la vida, que no pude ni sacar fotos por si me daba algo. ¿Y qué es esa ciudad subterránea? Pues aquí es donde vais a decir que estoy aún más loca. A ver, se construyó porque arriba no cabía más gente y a esa zona fueron a vivir los más pobres. Lo que era una zona de túneles se convirtió en una ciudad y acabó llenándose de enfermedades —os suena la peste, ¿no?— y de basura. Se tapió la entrada a los túneles y se dejó encerrados ahí a los enfermos para que no se propagara la enfermedad —gente cruel, como véis, ha habido toda la vida— y murieran. La zona más conocida de esa "ciudad subterránea" es Mary King´s Close, cuando los accesos se abrieron y se limpiaron de cadáveres se decía que se oían voces y ocurrían cosas raritas —porque lo de meter miedo se nos da a todos muy bien. Pero no solo es por eso, también es Ciudad literaria nombrada por la UNESCO y tienen el Edinburgh International Book Festival en agosto.


Glasgow está a una hora en tren de Edimburgo y como yo soy así, pues mira, se aprovecha el viaje. De esta ciudad han salido Belle and Sebastian, Mark Knopfler, Angus Young, James McAvoy, Billy Boyd (Pippin de ESDLA)... y mira, que me gusta el rollo que veo siempre de la ciudad en las fotos y tal. No es que tenga un motivo específico, simplemente me llama la atención.


Llevo enamorada de esta ciudad desde pequeña, aunque últimamente mi amor está tirando más para Escocia. Nunca he ido y una de las cosas que quiero hacer antes de los 30 es ir, al fin, a esa ciudad. Todo lo que he visto en fotos y en reportajes de ella me encanta. Los edificios son increíbles, y sé que cuando vea algunos voy a quedarme boquiabierta. El barrio de Notting hill me parece una maravilla. El río. El puente. El ruido. Las estaciones de tren. Hay un algo de Londres que hace que me encante. Y diréis "si siempre está lloviendo"... pues sí, pero es que me da igual. Me gusta la lluvia y las fotos que he visto de Londres con el cielo gris me maravillan. Y nevado. Nevado es aún mejor.


Galway es uno de esos sitios en los que viviría. No sé si la habéis visto en fotos pero yo sí. Es la típica ciudad irlandesa que te imaginas en tu cabeza. Casas antiguas y pintorescas, calles llenas de gente que a la noche se vacían. Es mitad pueblo, mitad ciudad —ahora diréis "es una ciudad" pero yo me entiendo— y tiene cierto encanto. Es cierto que a mí me gustan esas ciudades que tienen ruido y más ruido, coches y más coches pero es ver Galway en fotos y morirme de ganas de ir. 


Me enamoré de la ciudad tras ver Once (una vez) hace tiempo —es una de mis películas musicales preferidas, por cierto, también me enamoré de las voces de Glen y Marketa— y me enamoré de nuevo con los libros de Marian Keyes. Dublín tiene algo especial, algo que llama. Además, soy bastante fan del folk irlandés, es una música que me encanta y que escucho cuando estoy estudiando —a ver, que también estudio con heavy metal o folk metal, soy así de especial. Dublín es una ciudad a la que quiero ir en algún momento porque creo que es un lugar que hay que ver.


Berlín. Qué decir de Berlín. De ahí es Rammstein, un grupo que me gusta un montón. Y Berlín está implicado en un pedazo de la historia que siempre me ha interesado. Desde hace años la historia del nazismo me ha llamado muchísimo la atención y suelo leer libros, ver películas, algunos artículos, cuadros, reportajes y demás sobre este momento tan horrible e inhumano de la historia así que me gustaría muchísmo ir a Berlín y, no sé, ver lo que queda de esa historia en el muro, y en otros lugares. La ciudad, además, también me interesa, tiene algunos edificios y monumentos impresionantes, algún museo que también me llama la atención y, como casi todas las ciudades, tiene algo especial que hasta que no vas no lo descubres.


Ahora es cuando me decís "Cómo piensas ir a Oslo, una ciudad nórdica, si en cuanto las temperaturas bajan de 21º tú ya estás tiritando" y yo os respondo "con un buen abrigo, bufanda, gorro, guantes, un jersey de los que espantan al frío y una maleta preciosa". ¿Vosotros habéis visto fotos de Oslo? ¿Habéis visto reportajes sobre Oslo? Yo sí, y cada vez que los veía era un "Si tú me dices ven a Oslo, yo lo dejo todo, (por unos días) pero dime ven". A ver, para qué vamos a engañarnos, yo no sería capaz de vivir ahí todo el año porque me pasaría los 365 días tiritando como si me estuviera muriendo pero por unos cuantos días sí. Iría corriendo.


HIM. Nightwish. The Rasmus. Apocalyptica. Children of Bodom. Sonata artica. Lordi. Stratovarius. ¿Os suenan? Pues para quien no sepa quienes son, estos grupos de música son de Finlandia (no sé de qué ciudad cada uno, a tanto no llego). En Finlandia hay muy buena música y ese es uno de los motivos por los que quiero ir. ¿El otro? Que es precioso. Entre la historia vikinga que hay tras los países nórdicos y los paisajes tan tan bonitos ir a esas ciudades se convierte en una necesidad. Y además Helsinki es una preciosidad de ciudad —nunca os pongáis a ver el canal de Viajar, ¿vale? que entonces acabáis con una lista de países infinita. Supongo que acabaré yendo más tarde que pronto —primero hay que ahorrar, que con el aire no se pagan los aviones y los hoteles— pero iré.


En Varsovia, para quien no lo sepa, muchas de las escenas de El pianista —una de mis películas favoritas— están grabadas ahí y cómo no voy a ver esos lugares. Además, es una ciudad muy bonita, con su encanto, su historia dolorosa y realmente no me la quiero perder. Además, también está muro del gueto de Varsovia, la única sinagoga que quedó intacta tras la guerra, los edificios nº 7, 9, 12 y 14 —que según he leído es como si te trasladaras de pronto a la Segunda Guerra Mundial—, monumentos y demás pedazos de historia. 


Ahora todos estaréis pensando "otra que se quiere ir a ver la torre Eiffel, a la ciudad súper romántica y blablabla" pues NO. No, muy mal por prejuzgar a la gente. No debe hacerse nunca. No quiero ver esa torre. Me sé la historia de la torre de memoria, y no es algo que me interese, es más me sorprende que haya perdurado. Hay un motivo por el que quiero ir: Notre dame. Me encanta esa catedral, es una de mis preferidas en el mundo y algún día quiero entrar. Mi historia preferida de Víctor Hugo es Nuestra señora de París —si así no os suena seguro que lo del jorobado de Disney os trae recuerdos de la infancia— y estuve años buscando ese libro porque necesitaba tenerlo —lo leeré este verano porque ya me vale, aunque me sé la historia pero siempre es mejor leerla, ¿no? París además tiene algunos barrios que me llaman muchísimo la atención. Y además, para mí siempre será la ciudad de la luz.


Hace años fui a Roma y aunque tengo que volver, la ciudad a la que realmente quiero ir es Florencia. Necesito observar con mis propios ojos la cúpula de Santa María del Fiore. Lo sé, soy tan rara que en vez de ir a ver las esculturas me quiero ir a ver una cúpula pero es que la historia detrás de esa pieza arquitectónica es maravillosa. Es que a mí no sé qué me pasa que la arquitectura renacentista siempre me ha llamado la atención más que el resto de cosas. Cada vez que entraba en un edificio renacentista romano me quedaba sin respiración de lo impresionante que es. Además, aquí también hay cositas de mi Leonardo da Vinci —que para quien no lo sepa, a los 13 era mi amor platónico junto a Shakespeare, así de rarita es una. Las puertas del paraíso también es algo que necesito ver, la galería de los Uffizi, los palacios, las basílicas. A ver, que yo voy a Florencia y me vuelvo loca...


A ver, que yo quiero ir a muchas ciudades griegas pero a la que necesito ir es a Atenas. Algún gracioso dirá "para qué quieres ver piedras" pues porque no son piedras. O sea, sí pero no. Son parte de unos templos construidos hace más de dos mil años, son parte de una cultura que siempre me ha llamado la atención, tienen una mitología que me enamora y simplemente la ciudad, los paisajes y demás de Atenas y el resto de Grecia son maravillosos. Así que necesito ir. Necesito andarme toda Atenas, pararme en cada edificio, en cada templo, ir a la Acrópolis. Es un lugar al que sí o sí tengo que ir. 



Y estas son las 12 ciudades a las que quiero ir algún día. Cada una por sus motivos. Claro, que antes a ver si me consigo otra cámara porque llevo un montón de tiempo sin sacar fotos porque la mía se rompió, la que me dio mi padre no me hace mucho así —pero la utilizo, ¿eh? No os vayáis a pensar que no— y estoy a ver si consigo alguna nueva. Me encanta el arte, ciertas partes de la historia —la verdad es que parece que no las más agradables y me acabo de dar cuenta— en las que están implicadas, grupos de música que salieron de esos lugares y, además, tienen algo que me llama la atención. No sé el qué, lo descubriré cuando vaya. Así que estas son 12 de las muchas ciudades a las que quiero ir algún día.

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