11/6/17

El espejo psiqué de Berthe Morisot

¡He acabado los exámenes! Lo sé, yo tampoco me lo creo, es demasiado bonito para ser cierto. Y menos mal que se han acabado porque mi cerebro estaba a punto de explotar. Para celebrarlo, he decidido hablaros  de arte, algo que ya sabéis que me apasiona. Esta vez os quiero hablar de Berthe Morisot, una mujer que pertenece al impresionismo y que muy pocos conoceréis —yo no sabía que existía hasta que me puse a buscar un día a mujeres pintoras. 

¿Quién es Berthe Morisot? Esta mujer nació el 14 de enero de 1841 en Bourges, Francia y era hija de burgueses. Su familia les animó a ella y a su hermana a pintar y, bueno, eso hicieron. Cuando tenía veinte años, Camille Corot —paisajista de la Escuela de Barbizon— fue su maestra, logrando así meterse en los círculos por los que se movían los artistas, algo bastante importante si quieres darte a conocer. Berthe quiso ser artista, dándole igual que ella fuera una dama burguesa —en aquella época muchas mujeres de buena familia se dedicaban a pintar en sus ratos libres pero muy pocas decidían hacerlo de forma profesional porque no era algo de "señoritas". Empezó a pintar al aire libre, donde hacía esbozos, terminando los cuadros en su estudio, y adquirió la técnica del impresionismo. En 1864 participó en el Salón de Prís con dos paisajes y hasta 1874 siguió exhibiendo sus obras ahí. ¿Por qué hasta 1874? Porque ese año se hizo la primera exposición impresionista y participó con un cuadro. En 1868 conoció a Édouard Manet y pensaréis ¡seguro que se casaron! Pues no, se casó con su hermano, Eugène Manet. Al parecer, lo de que Édouard pintara al aire libre es culpa de ella y, en ocasiones, hizo de modelo para Manet. Berthe pintó sobre todo escenas cotidianas. En 1883 murió su cuñado, en 1892 su marido y también su hermana, aunque no sé en que año. Educó ella sola a su hija, Julie Manet —también pintora— y cuando ella murió, en 1895, su hija pasó al cuidado de Edgar Degas y Stéphane  Mallarmé. 

El cuadro del que os vengo hablar hoy es el espejo psiqué. ¿Por qué este? Porque me parece una preciosidad. Como os he dicho, ella pintaba escenas cotidianas y en este caso es una mujer mirándose al espejo, algo que todos hacemos en algún momento del día. También es una escena íntima. Cuando te miras al espejo antes de salir de tu cuarto o del baño te aseguras de que todo está bien, en su sitio, de que la ropa que te has puesto te sienta bien, de que todo está en su sitio. Es un momento te intimidad antes de salir al mundo y que el resto de la gente pueda verte. Si os fijáis, ella está en ropa interior y sus manos están tocando la parte de atrás del corsé, supongo que para ajustárselo porque parece que es una escena matinal, y un tirante se le cae de forma natural. 

Que el espejo sea el espejo psiqué puede ser una referencia al mito de Eros y Psiqué. ¿De qué va este mito? Psiqué, hija de unos monarcas, era bastante guapa y decían que era la reencarnación de Afrodita, algo que a la diosa no le gusta ni un pelo porque los hombres van a ver a esa humana y no van a su altar. Afrodita pide a Eros que interceda y que haga que la chica se enamore de un hombre feo y malo. Ser guapa tampoco es que le trajera ninguna alegría a la chica porque nadie se atrevía a pedirle la mano. Los padres fueron donde el oráculo de Apolo —malditos oráculos— y le pidieron respuestas para ver qué hacían con la niña, que había que casarla y no encontraban manera de hacerlo. ¿Que respondió él? Pues que Psiqué se casaría en la cumbre de la montaña con un monstruo de otro mundo. ¡Que buen futuro! Y sus padres pues, obviamente, la llevaron ahí y la abandonaron a su muerte, pensando que su muerte estaba cerca. Total, que Céfiro la encuentra y como es el viento pues se la lleva volando a un prado precioso. La chica se despierta, ve que está en un bosque y decide internarse, dando con un palacio maravilloso —que me interno yo y seguro que doy con un asesino en serie, pero ella no. Total, que se mete en el palacio y de noche la visita un desconocido para casarse con ella. ¿Quién es él? Pues no se sabe porque de día no aparece. Total, que ella está ahí, echando de menos a su familia y sin saber quién es su marido, a quien solo ve cuando es de noche y no hay ningún tipo de iluminación. Ella le pide al marido que, por favor, deje que sus hermanas la visiten y él "que no, que van a querer saber quién soy yo" y ella "que no, que no" y entonces él la amenaza, porque esto es una relación muy sana desde el principio y obviamente hay amenazas, diciéndole que vale pero que como vea su rosto por culpa de sus hermanas no va a volver a verle nunca  más, siendo infeliz para siempre. Total, que al final las hermanas van y se mueren de la envidia porque su hermana vive en una pedazo de casa y ellas están con unos maridos viejos y en casitas normales. Planearon una venganza y volvieron al palacio, diciéndole a su hermana que su marido era una serpiente y que cualquier día la iba a matar. Le dijeron que lo que tenía que hacer era esperar a que su marido se durmiera, acercarse a él y cortarle la cabeza de serpiente para así no morir ella. ¿Que hizo ella? Pues cuando llegó la noche, encendió la lámpara y vio que quien dormía junto a ella era Eros, un dios guapísimo y que estaba buenísmo —mira que dormir todos los dias juntos y no darte cuenta de que tu marido es un tiarrón. El cuchillo que Psiqué tenía, porque había hecho caso a sus hermanas, se le calló y una gotita de la lámpara de aceite cayó en el hombro de Eros. Este vio que ella había roto su promesa, se enfadó mucho porque le confesó que había desobedecido a su madre al casarse con ella, y se marchó volando de ahí.  Psiqué va a buscarle hasta el templo de Afrodita y esta la trata fatal, obligándola a hacer distintas tareas imposibles, sin contar que los dioses iban a ayudar a la chica. Afrodita, un poco harta de que todo el mundo le ayude a la chica, le manda a que vaya a ver a Perséfone y le pida un poco de su belleza en un cofre, algo que logra. Cuando va de regreso al mundo de los vivos, Psiqué decide abrir el cofre porque es una chica curiosa y quiere saber qué hay dentro porque, oye, igual le hace ser más guapa y así su marid vuelve antes. ¿Qué le pasa? Que cae en un sueño profundo. Eros acaba despertándole del sueño, le suplica a Zeus que la haga inmortal y este dice que vale, que les casa y que son inmortales ambos. 

Y esto a qué viene, dónde está la relación. ¿En la chica que se mira al espejo? Sí y no, no está en el acto de mirarse al espejo si no en cómo está colocada la chica que mira al espejo.  Resulta que Psiqué en el siglo XIX era una representación de alma importal y su símbolo era una mariposa y se solía representar con una mujer con alas de mariposas. Mirad bien a la chica del cuadro. ¿Veis los brazos? Parece que están colocados como alas. Y ahora fijaros en una mancha que hay a la derecha. ¿A qué parece una mariposa?

Y ahora vayamos a las pinceladas y a los colores. A mí el impresionismo me chifla por las pinceladas más que por los cuadros en sí. Empecemos por los colores. Utiliza una gama de blancos bastante amplia y hace que el cuadro tenga bastante luz, que entra por las ventanas que tiene a la derecha. Las pinceladas son rápidas pero suaves. No hay contornos, todo está unido. Es un cuadro fresco, lleno de luz. 

¿Sabíais algo de esta autora? ¿Habíais oído antes hablar de este cuadro?


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