15/8/17

London Calling 2017 Ep 2

En el primer episodio os hablé de mis dos primeros días en Londres, de cuando pasé por Chinatown, de la National Gallery, del andén 9 y 3/4 y de la biblioteca británica. Todo eso lo podéis leer aquí para refrescaros la memoria antes de seguir leyendo sobre mis aventuras en Londres. La entrada de hoy va a ser muy de fangirlear sobre cosas porque bueno, el día 9 de abril fui a cierto barrio donde pasa cierta cosa que hace que yo me emocione mucho. ¿Queréis saber de qué estoy hablando? Pues allá vamos. 


El día 9 de abril era domingo y hacía mucho MUCHO calor, tanto que yo no sabía si estaba en Londres o en Andalucía porque a mí me habían vendido que la ciudad era muy gris, muy lluviosa y muy fría y en los 10 días que me pasé ahí, tuve frío solo por la noche y llovió muy poco un día. Total, que el día nueve nos despertamos prontito y nos fuimos a Notting Hill, el barrio que muchos conoceréis por salir en la famosa película del mismo nombre, protagonizada por Hugh Grant y Julia Roberts. Os adelanto desde ya que no encontré la librería original pero sí que encontré la tienda que está puesta ahí en honor a la película y bueno CÓMO ES POSIBLE QUE LA TRAVEL BOOK SHOP DE NOTTING HILL TENGA MERCHANDISING DE TODO MENOS DE ESA PELÍCULA O DE SUS ACTORES. Siento haber gritado, es que me indigné muchísimo cuando entré allí. 

El barrio es una preciosidad, los edificios son preciosos y hasta los árboles son una maravilla. Íbamos paseando por ahí haciendo mil fotos y maravillándonos de todo porque era tan diferente al resto de Londres, algo que dejó de sorprenderme al cuarto día porque me di cuenta de que cada trozo de la ciudad tiene su propia personalidad. 

Fuimos en domingo porque es día de mercado y, aunque no había nada del otro mundo en el mercadillo de las tiendas, descubrimos un montón de fachadas preciosas —la de la tetera me conquista— y yo aprendí a decir "sorry" con un acento perfecto. Había un puestecito donde unas chicas te hacían crêpes con muy buena pinta y zumo de naranja —en esta ciudad te encuentras zumos de frutas por todas partes y eso es genial. Pero a ver, nosotras no solo estuvimos por la zona turista, que por lo que vi era esa calle del mercado, si no que nos metimos por calles del barrio para buscar las casas de colores y ver qué más había. Nos encontramos con un montón de cafeterías hipster, librerías de oxfam, tiendas de ropa vintage —casi me compro un vestido pero conseguí aguantarme—, librerías de segunda mano independientes —me compré un libro de Ali Smith— y hasta de Banksy —entré pero no vi nada que me llamara la atención para comprarme. 

Y después de pasarnos media mañana ahí decidimos buscar un sitio donde comer y dimos con un mercadillo que no sabíamos que existía. Estuvimos mirando lo que había y mi amiga dio con un tesoro: la primera edición de Harry Potter y la piedra filosofal + el primer formato en tapa dura de la saga completa de Harry Potter. ¿Se los compró? Obviamente. El matrimonio que llevaba el puesto era encantador y yo estuve traduciendo a mi amiga, así que practiqué bastante el inglés. ¿Yo me compré algo? Obviamente. Me llevé el libro de The muse de Jessie Burton porque llevaba dos días viendo ese maldito libro en el metro todo el tiempo, muchos ingleses lo estaban leyendo y pensé "a ver, malo no puede ser" así que se lo compré y me lo leí en la mitad del viaje, a ratos en el metro. 

No recuerdo que comimos ese día, solo recuerdo que anduvimos mucho porque fuimos hasta una zona en la que hacían skate y en la que había un graffiti precioso, teniendo que volver por donde habíamos ido hasta encontrar un sitio donde sentarnos y comer algo. 

Después de eso nos fuimos al museo de historia natural, al que os recomiendo ir con niños. Tuvimos que dejar la mochila de ella en el guardarropa porque si no se iba a partir la espalda la pobre mujer . Nada más entrar, subes unas escaleras y ves el esqueleto de un dinosaurio y unas escaleras mecánicas. Cuando subes atraviesas un ¿meteorito? ¿Sol? no lo tengo muy claro, pero ahí ya vas a dar al resto del museo y es muy chuli. Yo confieso que no soy muy de ciencias naturales, pero es una preciosidad. A  mí lo que más me llamó la atención fue el edificio porque era impresionante, cada sala tenía una personalidad propia y la zona de los minerales era preciosa. Ahí aproveché a sentarme porque mis pies estaban gritando socorro, dejando que mi amiga paseara por la zona tranquilamente. 

Después de eso, nos fuimos a casa porque estábamos agotadas y seguramente yo cené fideos instantáneos con huevos revueltos, porque era lo que cenaba la mayor parte de los días. 



El día 10, lunes, nos fuimos a Baker Street, que os sonará por Sherlock Holmes. Que sepáis que si salís del metro y veis una estatua de Sherlock a vuestra izquierda ¡estáis en la parada correcta! No recuerdo cómo se iba, así que no os lo puedo decir, pero está al lado de una tienda dedicada a los beatles —entré, me compré un pin de George Harrison, dos postales donde mi chico sale muy guapo y salí, después de asustarme al ver los precios del resto de cosas— a la que tenéis que entrar si os gustan los Beatles. Además, algunas dependientas son españolas y eso relaja un montón. Íbamos a haber entrado en el museo pero entre que cuesta 15 libras y que había mucha cola, pasamos del tema y nos metimos en la tienda. Había un montón de cosas chulis y si hubiera ido solo tres días a Londres me habría llevado unas cuantas a casa, pero lamentablemente no podía, así que me conformé con llevarme la tarjeta gratis de visita y me hice una foto con el gorro de Sherlock. 

¿Y por qué no podíamos quedarnos todo el día ahí haciendo cola? Porque nos íbamos a ¡Camden! Sinceramente, no es el barrio que más me gustó de Londres pero sí que tiene sus cositas. Estuvimos por el mercadillo de la entrada, donde un señor intentó venderme como fuera un vestido pero yo estaba en plan "señor, que solo estoy mirando". Obviamente no lo logró. Después de eso nos metimos ya en lo que es el barrio y vimos como pintaban un graffiti precioso. Las fachadas son geniales y temía que algo se nos cayera encima. Las tiendas no son nada del otro mundo, tienen dentro lo mismo que siempre y me defraudó un poco, porque yo estaba buscando una tienda heavy ¡y no vi ninguna! O sea, ¿qué es esto? ¿Cómo no iba a haber ninguna? Pues si la había yo no la vi. Eso sí, había una cafetería preciosa, lástima que no nos pudiéramos meter. 

También había un puentecito muy mono, que no encaja en absoluto con esa zona pero que a la vez sí. Y nos metimos en el mercado famosísimo de Camden. Hay un montón de tiendas y había algunas muy chulis —en una le compré a mi novio una postal que daba un poco de miedo y que la llevaba un señor con muchos tatuajes y muchos piercings—, vimos la típica de los robots del exterior, la estatua dedicada a Amy Winehouse, el cereal killer cafe, los caballos... nos lo vimos enterito pero allí no me compré porque no había nada que me gritara "llévame a casa". Eso sí, iba por todos los sitios mirando con los ojos super abiertos porque estaba flipando. Había un puesto donde te hacían fotos vestida de época. 

De la zona de ropa, nos fuimos a la de comida y mientras mi amiga comía pizza, yo me decidí a probar el famoso fish and chips en un puesto de unos chicos muy majos. Te lo daban en una cajita de cartón con cubiertos de madera y podías echarte la salsa que quisieras. Yo me eché ketchup porque es mi salsa favorita. El pescado estaba muy rico y no tenía ni una espina. No es nada del otro mundo porque simplemente es un pescado rebozado con patatas fritas pero estaba rica, y si hace que la gente coma pescado ¡bienvenido sea!

Después de eso, nos fuimos a un Starbucks a tomar el postre y bueno, tengo que decir que no es nada del otro mundo —nunca había ido a una cafetería de esta cadena, fue mi primera vez— y están mucho más ricas las muffins de una pastelería de aquí. Tras tomar el postre ahí, nos fuimos al centro de Londres porque esa noche nos tocaba el fantasma de la ópera . 

Ya en el centro, por la zona del national —el teatro estaba al lado— nos metimos en una librería y subimos a la zona de  cafetería para cenar algo, porque entre encontrar el metro y el viaje se nos había hecho tarde. Cenamos algo ahí, un bocadillo y un té con leche por mi parte, antes de meternos en el musical. 

¿Me gustó el fantasma de la ópera? Me pasó lo que me pasa siempre con esta historia, que adoro sus canciones pero su historia no me hace mucha gracia. A mi lado estaba sentado un argentino y el pobre no se enteraba de nada, así que en el descanso le expliqué de qué iba la historia para que pudiera seguirla un poco. Cuando acabó, fuimos a esperar a los actores y luego estuvimos buscando un baño, logrando encontrar uno en el soho —nos metimos disimulando, fuimos al baño y nos metimos otra vez al tren. 

Ese día llegamos híper tarde a casa pero el día estuvo en casa. Al día siguiente no teníamos tanto ajetreo, así que después de dos días agotadores, íbamos a descansar un poco más. ¡Menos mal! 

El próximo día os hablaré de cuando me emocioné en la abadía, de Abbey Road y del puente de Londres. Un abrazo enorme. 

29/7/17

Henry V


"La autoestima no es un pecado tan vil como el desprecio de uno mismo."

Henry V trata de la invasión de Francia por parte de los ingleses, reclamando el trono por un supuesto derecho hereditario, por parte materna, remontándose esta herencia hasta la madre de su bisabuelo, Isabel, hija y, única superviviente, de Felipe IV de Francia. Por la ley sálica, las mujeres no podían subir al trono así que no sel o dieron a ella. Henry decide invadir Francia y gana la batalla. En el tratado de paz le dan las ciudades que ha conquistado mientras se pegaban todos y se casa con Katherine, hija del rey francés, para que así su trono esté asegurado y no se lo den a nadie más. 

Henry V no es que fuera un santo pues tuvo una juventud un tanto... inapropiada, por decir algo. Le iba bastante la fiesta y el salir con gente que no debería, pero esto es bueno para la obra porque en Henry IV vemos cómo se va transformando en el hombre que es en Henry V, un señor que ya no ve a sus antiguos amigos, al que le importa mucho la religión y que tiene una actitud maravillosa ante la vida. Nada de fiesta. Nada de malas compañías. Se convierte en un rey modélico. 

Uno de los puntos importantes de esta obra es el lenguaje —bueno, de esta y de casi todas las obras de Shakespeare. La prosa, una vez más, se utiliza para la clase menos pudiente, para el rey cuando va disfrazado en el campamento para escuchar a sus soldados, para las escenas cómicas y entre mujeres. El verso se deja para el coro, parlamentos públicos del rey, soliloquios y escenas entre el rey y los nobles. Otro punto interesante es que para hablar de la violencia de la guerra se utilizan imágenes sexuales, habiendo muchas palabras con doble sentido y connotaciones obsexuales —nuestro Will tenía un poco las hormonas revueltas cuando escribió esta obra. Incluso cuando mueren dos nobles ingleses en el campo de batalla se hace de una forma sexual. Cuando se describe a la princesa, se hace como si fuera un objeto expuesto, describiendo su cuerpo de menor a mayor intimidad. El cuerpo de la mujer se ve como algo conquistado, unido al botín de guerra y puede ser intercambiado. Que Katherine pase a ser Kate cuando se casa también es importante porque es como si tuviera una nueva identidad, y cuando eso pasa ya no hablará más si no que lo harán sus padres y su prometido en su lugar. , Aunque también hay otras cosas, como la contienda con Francia que sirve para que se cree una identidad nacional, ayudándose de una comparación continua entre ellos. También se ven unos intereses ocultos que se empiezan a ver en la justificación ética y religiosa de la acción política, hablando de cómo el rey domina el lenguaje, utilizándolo en su interés y teniendo que venir de algún lado —de las fiestas, hijos, de ahí viene— y que vienen de antes, de cuando Henry IV le dice a Henry V que asesinó a su primo para poder gobernar. 

Y con este señor un poco violento acabamos la primera parte del especial de Shakespeare, al que añadiré más entradas en algún momento pues es un autor del que me gusta un montón hablar. ¿Habéis leído algunas de sus obras o sonetos? ¿Os gustaron? Un abrazo enorme y feliz fin de semana.