30/9/17

Segundo año en Estudios Ingleses. Segundo Cuatrimestre



Ya he acabado otro curso más y este año ha ido mejor que el año pasado aunque he tenido alguna asignatura menos, pero es que no me daba para más, sobre todo porque quería aprobarlas. Tuve que ir a septiembre y por eso subo esta entrada ahora, porque quería saber cuáles aprobaba o no para hablaros de ellas con fundamento —a ver si suelto que es maravillosa y luego la suspendo. Este año tenía asignaturas de primero (coele I, inglés II y lenguaje humano) y os vengo con la maravillosa noticia de que me he quitado de encima ya coele y lenguaje humano, la de inglés la voy a convalidar con la escuela de idiomas —al fin me he matriculado, sí.  En el primer cuatrimestre os hablé de Literatura inglesa II (la suspendí, por cierto, pero la he recuperado en septiembre), de Literatura norteamericana I (difícil, pero la aprobé y me sentí muy orgullosa de mí misma) y de Género y literatura (aprobada, también) y ahora os vengo a hablar de la segunda mitad de las dos primeras y de la literatura clásica. 

Literatura Inglesa II ha sido difícil pero le he pillado el tranquillo. En este cuatrimestre dimos a los poetas románticos —Keats, como te quiero— y a Charlotte Brontë, teniendo que leer Jane Eyre —creo que es la cuarta vez que me leo este libro, aunque esta vez en inglés. ¿Y por qué digo que le he pillado el tranquillo? Porque hice lo que no hice en el primer cuatrimestre: aprenderme un glosario de memoria. En la primera parte no lo hicimos, pero en el segundo nos dejaron recopilar unos cuantos términos para que tuviéramos algún punto fijo (dos lo poníamos nosotros y ellos uno). Total, que m hice un glosario gigante para que no me pillaran los términos de sorpresa. Los poemas me los leí todos y los analicé, mi libro de Keats ha acabado con tres de sus poemas anotados con lápiz y también me leí todas las guías de lectura de Jane Eyre, para saber qué podían preguntarme y tener la respuesta más o menos estructurada en mi cabeza. Y el esfuerzo que hice sirvió para aprobarla y quedarme tan a gusto. Es una asignatura muy bonita, en la que conté con la ayuda de mi tutor y que a mí me maravilla. 

Literatura Norteamericana I también fue difícil y en este cuatrimestre la fastidié. Los autores eran más complicados, aunque fascinantes y tuve que leer textos de Hawthorne —soy muy fan de la letra escarlata, pero aquí leímos un relato suyo, Young Goodman Brown, que es genial—, Melville, Twain, Chopin, Dickinson... y cuando llegué al examen tenía un lío tremendo y no sabía ni que poner, pero en septiembre le puse remedio y aprobé. La profesora es exigente, lo que hace que cuando apruebes te den ganas de saltar. Y aunque esta asignatura me gustó, tengo que decir que prefiero la de literatura inglesa. En la inglesa damos algo más que autores pues vemos el contexto de la época. Aquí, en cambio, vemos a cada autor, sabemos su vida y ya, no sabemos qué estaba pasando en ese momento ni nada y eso es algo que me disgustó un poco, la asignatura al final es analizar un texto y comparar autores. Ah, si a alguien se le ocurre mirar mi libro y es de los que odia tocar un libro le va a dar algo, porque está súper anotado y subrayado. La pesadilla de cualquiera en contra de eso —como mi novio, al que casi le dio algo cuando vio un trozo. 

Literatura clásica fue la más fácil de todo el curso, pero porque estaba en español y tenía que hacer menos esfuerzo. Fue muy bonita, pero habría sido más bonita si hubiera sido anual pues en un cuatrimestre tienes que ver la literatura griega y latina y creedme que agobia un poco. En esta asignatura vimos la historia de la literatura clásica, el contexto histórico y a los autores más representativos de cada época. Acabé con una montaña de apuntes y me los aprendí todos, lo que me valió para aprobar. ¿Cómo llevé esta asignatura? Los pdfs con las lecciones que nos daban los profesores yo los pasaba a mano, resumiéndolos y haciéndolos más míos —y menos mal porque había erratas y a mí me da algo cuando las veo en cosas que tengo que estudiarme. Además, me leí todos los textos que mandaban y los analicé más o menos, lo justo para poder hacerlo en el examen. ¿Me ha gustado esta asignatura? Sí, pero la había disfrutado mucho más si hubiera sido anual, pues de esta forma tienes la sensación de que te pierdes algo. 

Y estas son las que hice de segundo, este nuevo curso haré las que me quedan: italiano y pronunciación. También me quedan dos de inglés pero he decidido convalidarlas en cuanto me saque el B2. Cogeré también de tercero, así que este año haré un mix de asignaturas cuando os hable de la carrera. ¿Tenéis interés en hacerla? Aun estáis a tiempo, hasta finales de octubre no cierran la matrícula. 

29/9/17

En la vida real



A Amanda le encanta jugar a Terráurea en línea, el juego de rol multijugador masivo al que dedica la mayor parte de su tiempo libre. En esa realidad puede ser una líder, una luchadora, una heroína; es un espacio donde conocer a gente de todo el mundo y hacer amigos. Pero las cosas se complican cuando se hace amiga de un «granjero», un pobre chico chino cuyo avatar en el juego cosecha ilícitamente objetos valiosos para luego venderlos a jugadores de países desarrollados a los que les sobra el dinero. A pesar de ser un comportamiento que va en contra de las normas de TerrÁurea, Amanda pronto comprende que las diferencias entre el bien y el mal no quedan tan claras cuando está en juego el sustento real de una persona real. 





El otro día fui a la biblioteca y encontré este cómic, le eché un vistazo y decidí llevármelo a casa. ¿Por qué? por el dibujo, pues me pareció una monada. Os adelanto, antes de hablar un poco en condiciones de esta maravilla, que tiene algo más que el dibujo bonito... lo tiene todo.

Empecemos por la historia, la cual me ha parecido muy interesante y recomendable para todo el mundo, pues trata varios temas. Al principio de la historia, una chica va a dar una charla sobre videojuegos y habla de cómo las chicas no suelen atreverse a jugar a los de online o que si lo hacen pues juegan con personajes masculinos y les pide que jueguen durante un tiempo al rol en el que ella participa. Pone una condición, la de que jueguen como mujeres. Y Amanda se apunta, después de convencer a su madre de que le pague la suscripción —es como el wow, que para jugar hay que pagar. Ella empieza a jugar y conoce a una chica que le propone hacer misiones a cambio de dinero y, claro, Amanda acepta y la fastidia. Gente, no aceptéis dinero de alguien que no conocéis.


Amanda va ganando confianza en sí misma y empieza a cambiar su actitud en el colegio y la relación con su cuerpo, también se va volviendo más amable. Al final del cómic se nota muchísimo su evolución,  mostrándote los beneficios de los juegos de rol online, pues en ellos creas equipo, te relacionas... y es un poco de lo que va este cómic de los beneficios y de los peligros de los juegos de rol, resaltando sobre todo lo primero.

Pero no se queda solo ahí, si no que también nos meten la explotación laboral. ¿Cómo? Pues con un personaje que la protagonista conoce jugando. Empiezan a hablar y él le cuenta su situación laboral, lo enfermo que está y la precaria situación en la que vive, haciendo que Amanda se dé cuenta de lo privilegiada que es. Por supuesto, intenta ayudarle. ¿Le saldrá bien?

En resumen, trata los temas de las mujeres en los videojuegos y la reivindicación de un trato justo —porque sigue habiendo hombres que piensan que nosotras no tenemos ni idea de jugar, como se demostró ayer cuando se pidieron chicas que jugaran al lol para una charla mixta en un evento—, la responsabilidad —no aceptes dinero de desconocidos—, el beneficio de los juegos de rol en la relación con uno mismo y la explotación laboral.


Por otro lado, tenemos el dibujo que es una preciosidad. Utiliza una gama de colores cálida, al menos la mayor parte del tiempo, y los dibujos son súper cuquis —lo siento, necesitaba utilizar esta palabra, porque los dibujos es que son maravillosos. Es una maravilla ir leyéndolo porque es tan bonito. El dibujo es "caricatura", o sea no es realista, y las formas son redondeadas. Una de las cosas que me ha gustado es la caracterización de la protagonista, pues es bajita y gordita, con gafas y un pelo maravilloso y me gusta porque es diferente a las típicas protagonistas que te plantan habitualmente. Además, otra cosa bonita es que en la historia no solo sale ella, si no que también están presentes los padres y es como ¡gracias por no matarlos!

Total, que es un cómic con un dibujo muy bonito y unos temas interesantes que estoy segura que os encantará.