18/3/16

Primer cuatrimestre de Estudios ingleses


Hola a todos, hoy os vengo a contar cómo ha sido mi primer cuatrimestre en mi nueva carrera, Estudios ingleses, ya que al fin se ha terminado, tengo al fin todas las notas y ya estoy recargando pilas para ponerme con el siguiente. Antes de nada tengo que deciros que yo la hago por la UNED porque donde vivo no hay esta carrera (casi todas son de ciencias, creo que si hay cuatro de letras hay muchas) y va un poco distinto a las universidades presenciales. 

¿Qué he dado este cuatrimestre? Literatura medieval y parte de la renacentista (hola, Shakespeare, ¿qué tal?); la historia de Reino Unido; comunicación oral y escrita en español; inglés nivel B1; comentario de texto en inglés (diversas teorías de la crítica); y lenguaje humano. 


Bueno, os voy a contar un poco como ha ido mi vida desde diciembre hasta mediados de febrero. ¿Veis la cara de Hermione? Esa fue mi cara cuando quise desmadrarme antes de la época de exámenes (es decir, ir a tomar un chocolate caliente y un trozo de pastel con alguna amiga) y nadie podía. NADIE. NADIE. Todos estaban estudiando y yo pensaba "pero porqué no podéis salir ni aunque sean cinco minutos". Claro que yo llevaba desde octubre levantándome a las nueve de la mañana para estudiar y luego comía y a las cinco volvía a ponerme a estudiar. Y os digo que ni aún así se llevan las cosas al día, que lo sepáis. Total, que al final me daba paseos yo sola, hice compras navideñas por mi cuenta y me puse a estudiar como si no hubiera mañana. ¿Cuál era el problema? Que no podía parar.


Os voy a confesar algo. He soñado que estudiaba. También he tenido pesadillas con los exámenes y todas las mañanas me levantaba angustiadísima porque tenía que estudiar y estaba desaprovechando el tiempo durmiendo o viendo alguna serie. Así que he tenido todas las vacaciones de navidad la alarma puesta a las ocho y media para estar a las nueve estudiando mientras desayunaba. Sí. He estudiado mientras desayunaba. Y lo mejor es que no lo hacía a disgusto, me encanta estudiar las asignaturas que tengo, y en el primer cuatrimestre aún más así que me puse todos los días a estudiar —excepto cuando en casa me obligaban a descansar por estudiar. Y que sepáis que he adelgazado estudiando. Sí, sí, como oís. Aunque he vuelto a engordar lo que había adelgazado. Aún así estoy estupenda, y con mi corte de pelo aún más.


Esta era yo antes de los exámenes. Al primero me presenté básicamente sola. En la UNED puedes elegir si te presentas en la primera o en la segunda semana y yo, como soy así, decidí quitarme la más difícil cuanto antes así que ¡adiós comentario de texto! Era un mini test y un comentario de texto. Todo en inglés. Mi primer examen en inglés. Casi me da algo. Iba con unos nervios terribles y tras pasarme el día anterior estudiando más que otros días cual Hermione. ¿Y sabéis qué? ¡LA HE APROBADO! Un maravilloso 6, 1 que para mí en esta asignatura ha sido como un 8. Luego me presenté a Lenguaje humano. Un test. Maldito test. Total, que esta ha caído. Y al día siguiente Comunicación. Otro maldito test. Y al día siguiente Inglés. Otro maldito test y unas tres traducciones que valen 1 punto, y una redacción. Total, que esas tres se han ido a septiembre. Pero la alegría vino al segunda semana. Hice literatura, me convencí a mí misma (tras estudiar como una loca para aprobarla) de que esta la sacaba sí o sí. Vi que había que comentar a Shakespeare. Vi que había que desarrollar el General Prologue de los cuentos de Canterbury y yo no sé cómo no me marqué un baile ahí mismo. Y tuve la recompensa de meses de estudio con un 7,7. Y mi último y fantástico examen fue Historia de UK en el cual tuve que desarrollar dos temas y comentar a mi Pankhurst. ¿Qué pasó? Que tengo un señor 8,6 en el examen. A ver, que he aprobado tres asignaturas con una nota que no es un cinco. Sí, sé que tengo tres para septiembre pero la satisfacción que tuve al ver esas tres notas fue maravillosa. Hacía años que no veía notas así (a ver si en septiembre también las saco así, y a ver si consigo coger el truco a los test de las narices).


Total, que tras tirarme todo diciembre, enero y 11 días de febrero estudiando decidí darme una alegría al cuerpo, y me fui de compras. Me sentí como Hermione cuando tira ese pedazo libro a Harry Potter, fue como quitarme un peso de encima. En mi cabeza no podía dejar de pensar en las notas que iba a sacar, en que si todo ese esfuerzo había valido (ya vemos que sí) y en si había hecho bien al cambiarme de carrera y empezar de 0. Me compré un vestido a lo mamma mia (que aún no he podido ponerme), un anillo maravilloso y me tomé un tramezzini de huevo que estaba de muerte. Y decidí no mirar las notas hasta que empezara marzo. Bueno, tuve que mirar la de mundos y corrí por toda la casa para decir que tenía un 8,6.  Y ahora todo esto vuelve a empezar porque a finales de mayo vuelvo a tener examenes pero de momento voy a disfrutar esta semana y voy a relajarme para empezar a estudiar otra vez como una loca y conseguir, esta vez, aprobar todas. Eso sí, malditos test.

3 comentarios:

Esther Langdon dijo...

Jolín qué odisea! Espero que te vaya perfectamente este cuatrimestre ^^

Deivid León dijo...

Los tests son un asco, casi me han caído asignaturas por los putos tests. Creo que nunca les cogeré el truco. Pero bueno, me alegro de esas notas y estoy seguro de verte con ellas aprobadas en septiembre. ^^

Miss Darcy dijo...

¡Muchísimas gracias a ambos! La verdad es que adaptarse a la UNED ha sido un poco odisea, pero este cuatri ya sé cómo funciona todo así que ¡a darle duro!

Y sí, Dei, los test son un asco y deberían prohibirlos o algo.